Marcial de pie dentro de su casa

Una bendición en el momento preciso

Conoce a Marcial

La gratitud de Marcial nos recuerda lo que significa notar a un vecino y hacerse presente.

Marcial vive en una comunidad rural de Guerrero, donde llegar a su casa y moverse dentro de ella implica recorrer escaleras y pasillos estrechos a pesar de tener visión y audición muy limitadas.

No puede trabajar ni tener ingresos constantes debido a sus discapacidades. Su hermana y su sobrina lo ayudan mientras también cuidan a sus propias familias, y Marcial se preocupa por representar una responsabilidad adicional para ellas.

La mañana en que Mari lo visitó, se le había terminado el gas para cocinar y estaba comiendo sus alimentos fríos. Cuando ella le explicó que unos vecinos habían enviado ayuda y la puso en sus manos, comenzó a llorar.

“Este apoyo es como una bendición de Dios para quienes realmente lo necesitamos.”

El apoyo resolvió una necesidad práctica, pero también llevaba otro mensaje: alguien había visto a Marcial, se había preocupado por lo que enfrentaba y había decidido hacerse presente.

‘Dondequiera que estén’, dijo Marcial, ‘que todo lo que han hecho se les multiplique y regrese’.

Marcial conversando con vecinos dentro de su casa
Visto, escuchado y recordado.

En sus propias palabras

La bendición de Marcial

Escucha a Marcial agradecer y bendecir a los vecinos que lo acompañaron.

Las escaleras empinadas que conducen a la casa de Marcial
Las escaleras que Marcial recorre con visión y audición muy limitadas.
Marcial señalando su aparato auditivo
Marcial explica cuánto depende de sus aparatos auditivos.

Una necesidad atendida. Un vecino recordado.

La bondad llegó en el momento preciso.

Aquí sigue viviendo la bondad.